REVOLUCIÓN, CAOS Y NAZIS - CRÍTICA ONE BATTLE AFTER ANOTHER
One battle after another es un film moralista, capitalista, militar, sincero, directo, sobre la revolución, nazi, educativo, didáctico, intenso, crudo y problemático. La premisa de guion es tan sencilla y clásica, que cumple los estándares vistos miles de veces en este género. Además, de tener que añadir una segunda trama, porque la principal no tiene la suficiente sustancia para enganchar. La combinación de ambas, crea la inmersión y empatización necesaria para generar un interés al menos que te atraiga. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena, es fragmentadamente potente. Porque ha sido necesario el respaldo de una segunda trama, para elevar la implicación. Por lo que, consigue capturar tu atención de forma temprana, gracias al juego en equipo de las dos historias. Sin el refuerzo de esta subtrama, se convertiría en una historia mundana, que, aunque crea inmersión y empatización, no llevaba al nivel deseado; de aquí el suplemente narrativo. Logrando un incremento considerado y que te involucres tanto mental como emocionalmente, de un modo peculiar y progresivo. La hibridación de géneros es excelente, con una transición absolutamente impecable, que fusiona a la perfección: Comedia, Drama, Suspense, Thriller, Revolución, Acción, Nazis, Militar, Reflexiva, Personal y Reivindicativa. El ritmo del guion es sigilosamente potente, de manera parcial, porque a algunas escenas le sobran un par de minutos. Pero, aun así, cumple las necesidades de cada secuencia, conservando la inmersión y empatización, satisfaciendo intermitentemente las del espectador y crear un viaje emocional, íntimo, dividido y problemático.
La interpretación de Benicio
Del Toro es magistral, captando con gran precisión la esencia y matices del
personaje, para transmitirlo de un modo tan puro y empático, que conectas al
instante con su personaje. Fortaleciendo la inmersión y empatización cuando
está en escena. Las interpretaciones de Leonardo DiCaprio y Sean Penn, no
destacan nada en absoluto, es exactamente el mismo nivel interpretativo que se
han enseñado en todas sus películas, sin la más leve variación; no son nada
innovadoras.
El rodaje empezó en enero
de 2024. Las secuencias del desierto de Sean Penn y Leonardo DiCaprio, se
rodaron en mayo de 2024. Ese desierto en la vida real es el de Borrego Springs,
California. La localidad de Baktan Cross, es falsa, la inventaron para dar
veracidad a la historia. Utilizaron cámaras vintage Vista Visión de 35 mm. Se
construyeron sets grandes en localizaciones reales. Paul Thomas Anderson usó el
equipo técnico de siempre. Llegaron a rodar cien días con pausas, esperando la
disponibilidad de Benicio Del Toro. Paul Thomas Anderson ocultó el rodaje con
el nombre de BC Project, hasta justo
antes del estreno (nose porque tanto secretismo). Se centraron muchísimo en el realismo
y la fidelidad de la época. El baile de graduación es real. Paul Thomas
Anderson tardó ocho años en encontrar a Chase Infiniti para interpretar el
personaje de Wila. Benicio Del Toro agradeció el papel y la oportunidad de trabajar
con Leonardo DiCaprio y Sean Penn. El presupuesto es de entre 130 y 150
millones y recaudó 200,3 millones de dólares (aunque en EE. UU fueron 70.2 millones
de dólares). Perdieron dinero, porque necesitaban 300 millones. Leonardo DiCaprio
para crear su personaje, se basó en personajes desaliñados. El guión llevaba
dos años en desarrollo y se paró entre dos y tres meses, por la disponibilidad
de Benicio Del Toro.
Paul Thomas Anderson ha
creado un guion técnico visualmente llamativo, inmersivo, que acompaña a la
trama y ayuda a seguir y comprender mucho mejor cada detalle de la historia. La
dirección de actores está focalizada y en sintonía con el entorno.
En resumen, si te gustan las películas de revolucionarios y nazis, tienes: One battle after another.
Nacho Stars: 6,56
Nacho Miret
Enlace Película: One battle after another (Amazon Prime Video)
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