EROTISMO, RIQUEZA, OBSESIÓN Y MENTIRAS - CRÍTICA SALTBURN
Saltburn es un film sexual, obsesivo, moralista, siniestro, enfermizo, clasista y esnob. La premisa del guion está protagonizada por un erotismo irrefrenable, y una obsesión enfermiza e incurable. Funciona de maravilla como cuento moralista, pero tanta promiscuidad desenfrenada, resulta excesiva y agotadora. Mientras va de la mano de una elegancia de esnobismo insaciable. Generando una excelente inmersión y empatización continua. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena, es de una genialidad visual apabullante. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Respaldada por un desarrollo narrativo moralista, enterrado bajo tierra. Con una sutil capa de psique enfermiza y siniestra. Fortalecida por una efectiva y sonora, aunque transitoria y contenida, parte cómica. Reflejando un espíritu insaciable de promiscuidad y frialdad. Naciendo una magnífica inmersión y empatización inmediata. Asegurando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la histor...