EROTISMO, RIQUEZA, OBSESIÓN Y MENTIRAS - CRÍTICA SALTBURN


 Saltburn es un film sexual, obsesivo, moralista, siniestro, enfermizo, clasista y esnob. La premisa del guion está protagonizada por un erotismo irrefrenable, y una obsesión enfermiza e incurable. Funciona de maravilla como cuento moralista, pero tanta promiscuidad desenfrenada, resulta excesiva y agotadora. Mientras va de la mano de una elegancia de esnobismo insaciable. Generando una excelente inmersión y empatización continua. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena, es de una genialidad visual apabullante. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Respaldada por un desarrollo narrativo moralista, enterrado bajo tierra. Con una sutil capa de psique enfermiza y siniestra. Fortalecida por una efectiva y sonora, aunque transitoria y contenida, parte cómica. Reflejando un espíritu insaciable de promiscuidad y frialdad. Naciendo una magnífica inmersión y empatización inmediata. Asegurando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la historia, y la vivencia interna de la trama. Involucrándote tanto mental como emocionalmente, de un modo personal y sexual. La hibridación de géneros es sensacional, con una transición absolutamente impecable, que fusiona con gran precisión: Comedia Funcional, Tragedia, Crimen, Drama, Suspense, Thriller, Clasista, Moralista, Erotismo, Reflexiva, Introspectiva, Psicológica, Obsesiva y Cuotidiana. El ritmo del guion es silenciosamente potente, cumpliendo las necesidades de cada secuencia, incrementando la inmersión y empatización, satisfaciendo las del espectador. Para crear un viaje emocional, sexual y esnob.

La interpretación de Barry Keoghan, Jacob Elordi y Carey Mulligan es magistral. Captando y transmitiendo a la perfección la esencia y matices del personaje, de un modo tan puro y humano, que conectas mejor. Amplificando y reforzando la inmersión y empatización. Rosamund Pike les sigue los pasos de cerca.

La idea principal fue concebirla como una fábula sobre la gente que se obsesiona con las casas solariegas y la alta clase social. La historia transcurre en el 2006 porque querían que tuviera la moda típica de los 2000, junto con la estética y a la vez pareciera reciente. Una de las productoras que apoyó el proyecto es LuckyChap, ¿adivináis de quién es la productora? Margot Robbie. El estreno internacional fue en la 67.ª edición del BFI London Film Festival. El estreno comercial en cines y streaming, fue en noviembre del 2023. El presupuesto fue de entre 20 y 25 millones, y la recaudación en taquilla a nivel mundial fue de 21 millones de dólares; es decir, ni ganaron ni perdieron dinero, se quedaron como estaban. Se rodó en 35 mm y después fue escaneada para crear una textura pictórica y orgánica. Aunque en la vida real existe un Saltburn real, construyeron una casa de verdad, para crear una mansión grotesca. Se hicieron préstamos de vestuario de alta costura. El compositor es Anthony Willis. Barry Keoghan tuvo libertad creativa, pero acabó psíquicamente agotado.

Emerald Fennell ha creado un guion técnico poderoso, elegante, inmersivo y que acompaña a la trama. La dirección de actores es increíble, en sintonía con el entorno y una simbiosis perfecta.

En resumen, si quieres ver homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad, obsesión y esnobismo, tienes: Saltburn.     



Nacho Stars: 7,2




Nacho Miret





Enlace Película: Saltburn (Amazon Prime Video)


Comentarios

Entradas populares

ROBOTS VS HUMANOS - CRÍTICA EL ESTADO ELÉCTRICO

SACERDOTES VS VAMPIROS - CRÍTICA EL SICARIO DE DIOS

ASESINOS A SUELDO BAJO EL MISMO TECHO - CRÍTICA BULLET TRAIN