THE BOSS - CRÍTICA SPRINGSTEEN: DELIVER ME FROM NOWHERE
Springsteen: deliver me from nowhere es un film sincero, directo, crudo, visceral, musical, biográfico, psicológico, educativo, didáctico, revelador, atrapante, de salud mental, duro, intenso, prometedor y esperanzador. La premisa del guion está dotada de una esencia psicológicamente rota, que se reconstruye y desmonta incesantemente. Siendo, obviamente, un reflejo muy puro de la salud mental de Bruce Springsteen. Lo cual, hace que el factor humano y emocional entren en juego, para crear una inmersión y empatización brutal y genuinas. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena, es brillante e imponente. Con un espíritu a nivel psicológico tan inmenso, que expande el factor emocional hasta niveles inalcanzable para simples mortales. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Fortalecido por el tema de la salud mental, en este caso: la depresión, que hace nacer una inmersión y empatización colosal, inmediata. Con un desarrollo narrativo que profundiza cada vez más en el terreno psicológico. Acelerando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la historia, y la vivencia interna de la trama. Involucrándote tanto mental como emocionalmente, de un modo muy psicológico y visceral. La hibridación de géneros es majestuosa, con una transición absolutamente impecable, que fusiona con gran precisión: Drama Psicológico, Arte, Comedia Funcional, Thriller, Suspense, Personal, Biopic, Reflexiva, Salud Mental, Cuotidiana, Introspectiva y Romance. El ritmo del guion es silenciosamente potente, cumpliendo las necesidades de cada secuencia, incrementando y expandiendo la inmersión y empatización, satisfaciendo las del espectador. Para crear un viaje emocional, musical, real, visceral y psicológico.
La interpretación de Jeremy
Allen White es rematadamente magistral. Captando y transmitiendo a la
perfección, la esencia y matices del personaje de un modo tan puro y humano,
que te identificas con su personaje al instante. Amplificando y reforzando la
inmersión y empatización. Odessa Young le sigue los pasos demasiado cerca,
pegada a él.
El estreno en cine fue el
24 de octubre del 2025. Para prepararse el personaje, Jeremy Allen White,
estudió a fondo a Bruce Springsteen, viendo todos sus conciertos y demás, para
copiar su postura, acento, forma de hablar (con la emoción y fonética), uso
lentillas para cambiar el color de sus ojos, aprendió a tocar la guitarra y
técnicas vocales; canta él de verdad, durante el rodaje perdió la voz, de la
emoción que le puso al cantar; incluso participa en la banda sonora. Jeremy
Strong no escuchó canciones de The Boss antes de rodar, solo inspiradas, para
así crear la emoción real, con la canción de Springsteen. El rodaje fue en
Nueva Jersey y Nueva York, localizaciones clave en la vida de Bruce Springsteen;
solo rodaron una toma en Los Ángeles. El presupuesto ronda los 55 millones, y
la recaudación en taquilla mundial es de alrededor de 44,8 millones de dólares.
Solo el primer fin de semana, en USA, recaudó 9,1 millones. Tanto Jeremy Allen
White como Jeremy Strong, hablaron con Bruce Springsteen y John Ladau, para
profundizar en el personaje y la interpretación. El propio The Boss estuvo en
el set, pero dando libertad musical a los actores (sin entrometerse).
Scott Cooper ha creado un
guion técnico visualmente atractivo, elegante, inmersivo, poderoso y que ayuda
a seguir y comprender mucho mejor cada detalle de la historia. La dirección de
actores es sublime, en sintonía con el entorno y una simbiosis perfecta.
En resumen, no te puedes
perder: Springsteen: Deliver me from
nowhere.
Nacho Stars: 7,21
Nacho Miret
Enlace Película: Springsteen: Deliver me from nowhere (Amazon Prime Video)
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