FANTASMAS PROTECTORES - CRÍTICA THE SEA OF TREES
The Sea of trees es un film duro, crudo, visceral, revelador, sobre el suicidio, trágico, dramático, sobrenatural, sincero, directo, educativo, didáctico, cotidiano y moralista. La premisa del guion aborda el tema del suicidio de una manera más personal, espiritual, cultural y evolutiva, humanizando a los suicidas, otorgándoles un trasfondo tan íntimo que es vital conocerlo. Naciendo una colosal inmersión y empatización. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena es una genialidad. Con giros inesperados e impactantes. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Generando una catártica inmersión y empatización inmediata. Reforzado con un desarrollo narrativo que explora el terreno psicológico, personal y espiritual. Asegurando y acelerando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la historia y la vivencia interna de la trama. Involucrándote tanto mental como emocionalmente, de un modo espiritual y visceral. La hibridación de géneros es majestuosa, con una transición absolutamente impecable, que fusiona con gran precisión: Drama Psicológico, Tragedia, Comedia Funcional, Suspense, Thriller, Romance, Suicidios, Sobrenatural, Personal, Cotidiano, Reflexivo, Psicológico y Drama. El ritmo del guion es sigilosamente potente, cumpliendo las necesidades de cada secuencia, incrementando y expandiendo la inmersión y empatización, satisfaciendo tus expectativas. Para crear un viaje emocional, crudo y sobrenatural.
La interpretación de Naomi
Watts y Matthew McConaughey es sublime. Captando y transmitiendo a la
perfección la esencia y matices del personaje de un modo brutal. Amplificando y
reforzando la inmersión y empatización.
De la música se encarga
Mason Bates. El rodaje fue en Massachusetts, del 28 de julio de 2014 a septiembre
de 2014. Se fueron a Japón a Aokigahara (el bosque de los suicidios) una
semana, solo para grabar material de la realidad. El presupuesto fue en torno a
25 millones y la recaudación en taquilla a nivel mundial de 906.995 dólares
(fue un fracaso en taquilla) (el buen cine no es para mentes mundanas). Se ve
que como no querían suavizar la historia, tuvo un mal recibimiento (la
generación de cristal no está hecha para el mundo real, lloran por cualquier
chorrada). Se sorprendieron de lo parecido entre Aokigahara y el bosque de
Massachusetts. Estuvo en el Festival de Cannes de 2015 en competencia oficial.
Es cine independiente y de autor.
Gus Van Sant ha creado un
guion técnico visualmente llamativo y atractivo, inmersivo, poderoso, que
acompaña a la trama y ayuda a seguir y comprender mucho mejor cada detalle de
la historia. La dirección de actores es magistral, en sintonía con el entorno y
una simbiosis perfecta.
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