PARODIANDO AL MITO - CRÍTICA WEIRD: THE AL YANKOVIC STORY
Weird: The Al Yankovic Story es un film satírico, burlesco, gracioso, hilarante, trepidante, musical, con referencias a Harry Potter y Dr. Dre, moralista, sincero, directo y paródico. La premisa del guion es una evidente y descarada parodia musical que se mofa de los biopics musicales, y de que son todos idénticos con la misma estructura. Respaldado por una bastante efectiva y sonora parte cómica, que hace que te descojones. Una secuencia postcréditos. Naciendo una irrefrenable inmersión y empatización continua. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena es humorísticamente una genialidad, que enseña la cruda realidad de lo que muchos se niegan a admitir. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Generando una brutal inmersión y empatización inmediata. Reforzado por un desarrollo narrativo que es indiscutible que está impulsado por la sátira paródica, que refleja una gran verdad. Asegurando y acelerando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la historia y la vivencia interna de la trama. Involucrándote tanto mental como emocionalmente, de un modo desternillante y absurdo. La hibridación de géneros es increíble, con una transición absolutamente impecable, que fusiona con gran precisión: Comedia Funcional, Sátira, Drama Psicológico, Acción, Parodia, Tragedia, Drama, Suspense, Thriller, Narcos, Arte, Musical, Drogas, Alcohol, Reflexivo, Moralista, Romance, Cotidiano y Crimen. El ritmo del guion es silenciosamente potente, cumpliendo las necesidades de cada secuencia, incrementando y expandiendo la inmersión y empatización, satisfaciendo tus expectativas. Para crear un viaje emocional, paródico y surrealista.
La interpretación de Daniel
Radcliffe, Rainn Wilson, Jack Black, Evan Rachel Wood, Toby Huss y Julianne
Nicholson es sensacional. Captando y transmitiendo a la perfección la esencia y
matices del personaje de un modo sincero. Amplificando y reforzando la
inmersión y empatización.
La idea nació de un falso
tráiler hecho por Eric Appel para Funny
or Die. El rodaje fue en Los Ángeles empezando en febrero. El presupuesto
fue inferior a 10 millones. Sol tuvieron 10 días de preparación. Daniel
Radcliffe aprendió a tocar el acordeón. El propio Eric Appel aclaró que está
hecha al revés de un biopic, porque es 98% ficción y 2% real. Está hecho a posta
para burlarse de los tradicionales biopics musicales. De la música se encarga
Leo Birenberg y Zach Robinson.
Eric Appel ha creado un
guion técnico visualmente contundente, inmersivo, que acompaña a la trama y
ayuda a seguir y comprender mucho mejor cada detalle de la historia. La dirección
de actores es excelente, en sintonía con el entorno y una simbiosis perfecta.
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