DILEMAS DE SUPERINTELIGENCIA ARTIFICIAL - CRÍTICA THE ARTIFICE GIRL
The Artifice Girl es un film tecnológico, moralista, sincero, directo, educativo, didáctico, atrapante, interesante, y de superinteligencias artificiales. La premisa del guion representa de maravilla un concepto ingenioso, que revela una gran verdad que los humanos nos negamos a admitir. Con un tono moral muy intenso y debatible. Naciendo una colosal inmersión y empatización continua. La ejecución de la narrativa y la puesta en escena es brillante y muy potente. Presentando grandes y ciertos dilemas. Consiguiendo capturar tu atención de forma muy temprana. Generando una imponente inmersión y empatización inmediata. Reforzado por un desarrollo narrativo que explora de una manera muy inteligente la ambigüedad de las Superinteligencias artificiales y su interminable debate. Asegurando y acelerando el progreso de conversión a un personaje propio dentro de la historia y la vivencia interna de la trama. Involucrándote tanto mental como emocionalmente, de un modo moral y psicológico. A la que empiezas a hablar interna o externamente con la película, ya te has implicado mentalmente, a la que sientes algo, ya sea bueno, malo, grande o pequeño ya te has implicado emocionalmente. Esto es así, te guste o no y negarlo es una gilipollez tan grande como mantener un argumento condenado al fracaso de forma autónoma. La hibridación de géneros es increíble, con una transición absolutamente impecable, que fusiona con gran precisión: Drama Psicológico, Crimen, Tragedia, Superinteligencia Artificial, Comedia, Suspense, Cotidiano, Thriller Silencioso, Personal, Moralista, Evolutivo y Reflexivo. El ritmo del guion es mordazmente potente, cumpliendo las necesidades de cada secuencia, incrementando y expandiendo la inmersión y empatización, satisfaciendo tus expectativas. Para crear un viaje emocional, tecnológico y estratégico.
La interpretación de Tatum
Matthews y Franklin Ritch es brutal. Captando y transmitiendo a la perfección
la esencia y matices del personaje de un modo contenido y puro. Amplificando y
reforzando la inmersión y empatización.
Al parecer el debate sobre
la Inteligencia Artificial que aparece en el film, se adelantó al mismo de la
vida real. Es cine de autor e independiente. El presupuesto fue limitado, de
100.000 dólares. El compositor es Alex Cuervo. Tiene una estructura narrativa
de teatro para poder profundizar. Tatum Matthews rodaba sus secuencias a tiempo
real, pero a distancia. Además, para su interpretación se centró en:
expresiones faciales mínimas, pausas, mirada, parpadeos y pequeños movimientos
de cabeza. La idea nació cuando Franklin Ritch leyó noticias sobre el uso de la
Inteligencia Artificial y tecnología para combatir depredadores online. Franklin
Ritch dirige, escribe, protagoniza y monta la película.
Franklin Ritch ha creado
un guion técnico visualmente llamativo, atractivo, inmersivo, que acompaña a la
trama y ayuda a seguir y comprender mucho mejor cada detalle de la historia. La
dirección de actores es notoria, en sintonía con el entorno y una simbiosis
perfecta.
En resumen, un Super
Inteligencia Artificial te dará una lección de vida imprescindible.
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